Cimentaciones por pilotaje - Aspectos Geotécnicos.




INTRODUCCION

Los pilotes son elementos de cimentación de gran longitud, comparada con su sección transversal, que se hincan o se construyen en una cavidad previamente abierta en el terreno.

Los pilotes son tan antiguos como la Arquitectura y quizá encontraron su primera aplicación en los palafitos prehistóricos. Vitrubio ya habla de la utilización de estacas y pilotes hincados hasta el firme para cimentar en suelos blandos.

Las primeras reglas de diseño parecen ser las recogidas por L. B. Alberti (1485), especificando longitudes superiores a 1/8 de altura del muro soportado y un diámetro superior a 1/12 de la longitud. Reglas similares fueron propuestas por Palladio (1570). En la réconstrucción del Puente de Rialto en Venecia por A. da Ponte se especificó hincar los pilotes hasta una penetración de «2 dedos con 24 golpes». Fontana (1543-1607) construyó una amplia base pilotada para el obelisco vaticano. BuIlet (1691) rebajó la esbeltez de los pilotes a 1/16 6 1/18 de su longitud.

El primer tratado sobre pilotes parece deberse a Perronet (1708-1794) quien indica que la hinca debe hacerse hasta un rechazo de 1-4 mm en la última andanada de 25-30 golpes. La primera fórmula de hinca fue propuesta en 1851 iniciándose los estudios modernos en los que destacan los nombres de Hiley, De Beer, Meyerhof, Caquot-Kerisel, Mindlin, Poulos, Whitaker, Vesic, etc.

Aunque en la Edad Media ya existían máquinas para hinca de pilotes, las primeras máquinas a vapor fueron utilizadas por Nasmyth en 1845. Los pilotes metálicos de fundición comenzaron a usarse hacia 1818 y en 1900 se introdujeron los perfiles laminados. En 1897 Raymond patentó el pilote que lleva su nombre. Los pilotes de hormigón comenzaron a usarse en Suecia en 1939.

Actualmente los pilotes alcanzan profundidades de 50 m o superiores y diámetros de 2 a 4 m, con cargas por encima de las 2000 toneladas.

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