CIMENTACIONES: CONDICIONANTES IMPUESTOS POR LOS EDiFICIOS PROXIMOS.



En un número relativamente frecuente de casos no existe completa libertad en la elección del tipo de cimentación por la existencia de edificios medianeros, obras o instalaciones que imponen determinadas limitaciones.

Pueden citarse como más tipicos los casos siguientes:

Edificios antiguos con cimentación somera, generalmente en mal estado en terreno blando o arenoso flojo. Esta situación puede obligar a:

    — Realizar las excavaciones de sótanos al abrigo de pantallas in situ o, en casos más delicados, de pantallas de pilotes poco deformables.
    — Consolidar el terreno previamente o incluso recalzar los edificios adyacentes.
    — En el caso de tener que cimentar el nuevo edificio mediante pilotes, evitar los de hinca o desplazamiento.
    — En el caso de cimentaciones por zapata o losa deben estudiarse los asientos inducidos en los edificios próximos (generalmente no son admisibles si las cargas del nuevo edificio son importantes).
    — Estudiar las eventuales modificaciones del nivel freático en el entorno, tanto si asciende por haber reducido la sección de los acuíferos, como si se deprime al realizar agotamientos para trabajar en la nueva excavación. Ambas situaciones pueden dar lugar a asientos en otros edificios.
 
Edificios ligeros cimentados sobre pilotes: Nuevas cargas superficiales pueden inducir flexiones laterales o rozamientos negativos por lo que será casi obligado cimentarlas profundamente.
 
Edificios adyacentes con cargas muy diferentes: Cuando se va a construir un edificio de gran altura y cargas junto a otro de menor importancia, este último se verá inevitablemente influido por la «cubeta de deformaciones» del primero (fig. 8.2) salvo en el caso de que éste o ambos se cimenten sobre pilotes trabajando por punta en un substrato firme.

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