ESTRUCTURAS: Entibaciones.



En muchos casos las pantallas continuas se transforman en auténticas entibaciones, bien por el elevado número de apoyos, bien porque se ejecutan de forma diferente a la descrita. Por ejemplo, los denominados murçs anclados van ejecutándose hormigonando paneles verticales in situ, después de haber excavado un batache a cielo abierto, y anclando inmediatamente el paramento vertical conseguido.

Otras veces las pantallas flexibles no están hechas hormigonando in situ ni clavando tablestacas, sino que, primero, se hincan perfiles aislados y, después, se va entibando la excavación —con elementos verticales y horizontales de contención y puntales— a medida que se realiza (método «berlinés», ver fig. 7.37). En otras ocasiones se entiba a medida que se excavan zanjas por bataches, sin hinca previa de perfiles. Según las normas DIN, en excavaciones en zanja de profundidad mayor de 1,75 m es necesario disponer de estas entibaciones.

En el ámbito urbano es frecuente utilizar estos sistemas de entibación para excavaciones en que los dos lados de la excavación están próximos y el terreno no es de apreciable calidad. Se intenta acodalar un revestimiento, que se construye a medida que se excava, contra otro próximo, contra el terreno ya excavado en el centro del solar, etc.

Para estos menesteres se utilizan, principalmente, la madera y los perfiles y planchas metálicas (fig. 7.38).
También puede hacerse la entibación de forma escalonada, cuando la profundidad de la excavación es superior a 4 m. Por ejemplo, las paredes de la excavación, de manera que los perfiles de entibación, tablestacas planas o tablones de madera —previamente hincados—, queden inclinados un lOOlo respecto de la vertical (fig. 739.a). O, en su lugar, se hincan elementos metálicos verticales de acuerdo con la profundidad, a partir de las profundidades que se van alcanzando (fig. 7.39l); aunque ello tiene el inconveniente de un mayor volumen de excavación, permite un empleo más racional de la maquinaria y una mayor rapidez de ejecución. Puede consultarse la norma DIN 4124 para un mayor conocimiento sobre el Lema. 



FIG. 7.37 Entibación realizada con el método berlinés.




 FIG. 7.38 Entibación clásicas con madera.

  Fig. 7.39.—Entibaciones escalonadas.

Todos estos sistemas conducen a pantallas más o menos discontinuas y flexibles con un gran número de apoyos, en los que se ha comprobado que la distribución de empujes no es la de tipo lineal admitida para pantallas continuas como las que se han considerado anteriormente.

Por ello, en el caso de estas entibaciones apuntaladas —generalmente provisionales— se utilizan diferentes criterios sobre las distribuciones de empujes, de tipo empírico.

En la fig. 7.40 se han reproducido las recomendaciones más recientes de Peck, presentadas en el Congreso Internacional de Mecánica del Suelo de Méjico (1969) para suelos arenosos y arcillosos de diferente consistencia. Para deducir los empujes en puntales y analizar la entibación puede seguirse el sistema simplificado de la fig. 7.41. 


FIG – 7.40 Empujes en entibaciones.



 FIG. 7.41 Análisis simplificado para deducir los empujes en puntales y analizar la entibación.


0 comentarios:

Publicar un comentario