CIMENTACIONES: INFLUENCIA DEL TIPO DE EDIFICIO

Parece existir un principio general respecto al coste aceptable en la cimentación de un determinado edificio, manejándose como valores usuales los del 3 a 8% del coste de ejecución material.


En edificios singulares o en aquellos cuya finalidad o ubicación en terrenos problemáticos exigen una sofisticada infraestructura puede llegarse a porcentajes de hasta el 20% pero estos casos no pueden considerarse significativos.

Dentro de estos planteamientos la deducción inmediata es que los edificios de escasa importancia, ligeros, de pocas plantas, etc., deben intentarse cimentar de forma barata, es decir, superficial, mediante zapatas o, como mucho, pozos.

Los edificios de altura admiten con relativa facilidad la repercusión de cimentaciones más costosas como losas o pilotajes, soluciones que, por otra parte, se hacen inevitables en cuanto el terreno es de resistencia media a baja.

Los edificios muy esbeltos y de gran altura como torres o rascacielos están sometidos a fuertes empujes horizontales de viento y en muchos casos deben también proyectarse para resistir acciones sísmicas. Los momentos de vuelco transmitidos a la base del edificio dan lugar a fuertes tensiones de borde, unas de tracción y otras de compresión que, en terrenos deformables pueden producir giros o inclinaciones irreversibles. Las soluciones usuales consisten en:

— Reducir la deformabilidad del terreno, consolidándolo o inyectándolo.
— Transmitir las cargas a pilotajes profundos, con niveles de asientos muy reducidos.
— Reducir las tensiones de apoyo recurriendo a grandes losas de cimentación, cuyo peso sirve también para centrar la resultante de las cargas.
— Construir cimentaciones profundamente empotradas en el terreno de forma que los esfuerzos horizontales y los momentos sean contrarrestados por la resistencia pasiva de! terreno en la superficie latera! y en el fondo.

Es importante comprobar que no existen zonas de diferente compresibilidad que puedan inducir asientos diferenciales en Las losas de cimentación de estos edificios.

Si La resistencia del terreno es baja, una solución habitual consiste en recurrir a una cimentación compensada, intentando que el peso de las tierras excavadas para la ejecución de sótanos equivalga al peso del edificio, resultando por tanto una carga neta muy pequeña o nula. Si las cargas del edificio no son homogéneas, por existir cuerpos de distintas alturas, los sótanos suelen escalonarse para conseguir la misma carga neta en toda la superficie.

En casos de resistencia muy baja y terrenos compresibles en profundidad y cuando rio es posible una reducción importante de la carga neta por razones funcionales, posición de nivel freático, etc., la solución anterior suele combinarse con un pilotaje flotante.

En el caso de edificios muy altos y esbeltos (por ejemplo torres de televisión) deben tenerse en cuenta los fenómenos de inestabilidad derivados de la ligera excentricidad de cargas inducida por defectos constructivos, distribución interna, o acciones exteriores, como el viento, dando lugar a giros de la cimentación que pueden llegar a ser irreversibles y de rotura o vuelco (1).

Cuando se trata de construir gran número de edificios de altura moderada y existen fuertes limitaciones de coste debe considerarse la posibilidad de prefabricar las cimentaciones (se entiende de tipo superficial ya que los pilotes de hinca también se prefabrican). 



Las soluciones más usuales son:

— Colocación de zapatas monolíticas prefabricadas (generalmente bloques cúbicos o en tronco de pirámide) en huecos previamente abiertos en el terreno. El contacto puede asegurarse con inyección de un mortero, arena compactada, etc. Los pilares, si son metálicos se sueldan o atornillan a placas previamente colocadas en las zapatas y sin son de hormigón se encofran sobre los hierros de espera previstos en las mismas.
— Construcción de zapatas con un plinto hueco (fig. 8.1) en el que se encaja el pilar, genralmente también prefabricado, sellando la unión con un mortero de cemento, eventualmente con resma. 

 Fig. 8.1  Zapata prefabricada.

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