TECHO PLANOS - TECNICAS CONSTRUCTIVAS

Para el  caso de  los  techos planos;  al  estar  constituidos por  Hº  Aº  como estructura soporte;  se consideran  los mismos  problemas que tienen los muros (tensiones térmicas, hídricas y vapor) solo que encarados de una manera mas compleja. Térmicamente hablando, debe considerarse que cuando menos expuestos al calor estén los materiales (que componen la cubierta), habrá menor volumen de dilatación en dicha cubierta o techo. Esto quiere decir que cuanto mas arriba está la  protección térmica, mejor.

Técnicas constructivas:

Haciendo una definición grosera de lo que es un techo, podemos decir que se trata de una sumatoria de capas, las que en  forma conjunta protegen al ambiente interior de los factores externos (climáticos, etc). Dichas capas son:


a) Losa: Es el soporte estructural de la cubierta. Comúnmente se componen de hormigón  macizo o es nervurado de tipo cerámico semi – prefabricado (viguetas y bloques huecos con capa de compresión) con un barrido de lechada de cemento como única  preparación.

b) Barrera de vapor: se ubicará inmediatamente por encima de la losa. No debe ser totalmente impermeable (debe permitir un leve paso de la  humedad) para que el vapor contenido debajo de ella (ya que proviene del interior del local) no alcance a ganar presiones considerables que afecten nocivamente a los componentes de la cubierta, en particular las aislaciones,  especialmente las  porosas (térmicas). El vapor afecta a la cubierta (a sus materiales) de dos maneras, según la época del año o el tipo de clima en el que nos  encontremos:

1) En invierno o frío: se pone en contacto con una superficie fría, se condensa (estando dentro del material aislante) y  si  el  material  aislante es muy absorbente (muy poroso)   lo saturará  ,  quitándole dicha propiedad debido a que  rellena su red capilar y porosa, creando un puente de paso a la temperatura.

2) En varano o calor:  si  entra en contacto con una capa aún mas caliente (que él  mismo) aumentará su presión, presionando sobre la aislación hídrica, a la que la despegará del soporte conformando “bubones” (englobamiento  de la capa hídrica) que luego se traducirán en resquebrajamientos, lo que provocará el libre paso del agua, ahora  ya desde el exterior.

c) Hormigón de pendiente: nunca debe ser menor al 2 %, su fin es posibilitar el escurrimiento del agua de lluvia. Debe constituirse de un material de bajo coeficiente de dilatación térmica, liviano y lo suficientemente rígido para soportar todo el conjunto. Por cuestiones de costo, comúnmente se compone de cascotes y restos de construcciones demolidas. Eventualmente se los usa como aislante   térmico  (ante   la  ausencia  de  algún material  específico  a  esa   función).  Muchas  veces   es  conveniente   (por  cuestiones   operativas o económicas)  que esta capa desempeñe dicha doble  función de aislante  térmico y estructura de pendiente,   debiendo en estos casos ser conformada con morteros u hormigones de áridos ligeros. Sobre esta capa (por encima de la aislación térmica) se hará la carpeta soporte de la aislación hídrica, que consta de un  enrasado de mortero no muy rico en ligante, para evitar fisuras por retracción.

d) Aislante térmico: en caso de que el hormigón de pendiente no cumpla la doble función antes mencionada, se pondrá por encima de él un  material aislante térmico (lo mas recomendable) como ser espumas rígidas o vermiculita en mortero.  El aislante deberá ir ubicado de tal manera, que deje la menor cantidad de elementos por encima de ella, o sea sin proteger:   ya que el calentamiento excesivo de todo lo que hay por encima de ella provocará el movimiento (por dilatación) de dichas 2 capas que ni siquiera serán soportadas por juntas de dilatación, que dicho sea de paso no siempre están previstas. Con esto  se reconfirma que su posición debe ser la mas alta, de ser posible por encima de todo el conjunto.

Conviene que sean materiales no putrescibles y que no presenten incompatibilidad (especialmente química) con el trabajo a  realizar por ellas.

f) Barrera hídrica: ahora si,  por  encima del  aislante  térmico,  mas precisamente sobre  la carpeta soporte antes mencionada,  se aplicará  la   barrera de contención de agua pluvial (barrera hídrica). Comúnmente conformado por un extendido o lechado de tipo bituminoso. En general, de cada material es importante saber   su durabilidad, sus compatibilidades con los materiales  que la acompañarán, y su funcionamiento o eficacia, según el lugar  en el que la ubiquemos.

Clasificación:

1) Aislaciones adheridas:     como su nombre lo indica se las coloca adheridas a un soporte que le haga de estructura,   como ser la superficie de la carpeta de concreto que se mencionó anteriormente. Presentan el   inconveniente de acompañar  el  movimiento de  la  losa,  que pueden derivar  en  fisuras por  donde  entrará el agua. A su vez se subdividen en tres tipos:

• Membrana preconformada en  rollo:  consta de gran cantidad de materiales  básicos en base a  fieltros,   cartones o velos de hilo de vidrio saturados con asfaltos oxidados o en caliente,  que se solapan en el  sentido de la pendiente. Son muy efectivas si están bien protegidas. Son absolutamente impermeables al vapor, por lo que si su  base de apoyo es orgánica (cartón o fieltros vegetales)  la condensación  intersticial  (la que se produce  dentro de los materiales) producirá putrefacción e hinchamiento que se traducirá en fisuras.

• Membrana continua configurada in situ: son productos en pasta o masa (generalmente asfaltos)a la cual   se le aplica fibras cortas que estructuran su masa, como ser fibra dispersa o velos de vidrio. En suma es  una pasta asfáltica en varias capas con un elemento que le da estructura (los ya mencionados).  Son muy difundidos y de fácil aplicación.  Muy usado en reparaciones de techos fallados, como manto  superior de cobertura.

Su problema radica en que no se consigue un espesor constante,  por  lo que a veces es aconsejable  la   preconformada en rollos.

Cabe aclarar  que no se deben aplicar  capas  negras,  que no estén  lo suficientemente preparadas  para  resistir la intemperie ni los rayos ultravioletas, y que además; al ser obscuras; contribuyan a la absorción   del calor.

Pueden ser desde sencillos emulsionantes de muy bajo costo,    hasta complejos preparados de asfaltos  polimerizados con adición de resinas que les otorgan gran elasticidad. Estos últimos también actúan con  la dispersión de fibras cortas en su masa,  que se encargan de darle estructura,  resistencia  traccional  y  resistencia al punzonamiento (vidrio, asbesto, etc).

Al combinar los distintos elementos debe tenerse en cuenta la incompatibilidad química entre éstos, como  sucede con algunos agentes plastificantes que suelen migrar hacia plásticos vecinos (caso del poliestireno  expandido o desde el  PVC hacia  los  asfaltos  oxidados)  modificando así   su  situación original  y por   consiguiente su comportamiento.

• Agentes   filmógenos   sintéticos:   son polímeros o copolímeros  aplicados  en  forma de pintura en capas   sucesivas   homogéneas   (o   heterogéneas   por   capas)   que   al   evaporar   el   vehículo   y   simultáneamente  completar   la   polimerización,   se   transforman   en  membranas   elásticas   a  manera   de   caucho   sintético  bastante elástico y con buena resistencia mecánica.  En suma son pinturas que al  fraguar dejan un film  (plavicom fibrado). Su aplicación debe ser muy controlada y con mano de obra especializada.

Su principal riesgo es el envejecimiento a causa de la luz solar. Como base  se pueden utilizar   los  acrílicos,   los  poliuretanos,   los  acetatos  de polivinilos  y el  caucho  cloropreno, muchas veces combinados entre si. Ofrecen  la ventaja funcional  por sobre  los asfaltos,  de constituirse en colores claros (preferentemente  blancos) que no absorben el calor.

2) Aislaciones flotantes:     son láminas preconformadas en rollos, las cuales constituyen mantos continuos mediante su pegado o soldado, las cuales a su ves pueden ser:

• Monocapa   de   un   solo  material:   generalmente   policloruro   de   vinilo,   cauchos   butílicos,   cloroprenos,  estireno, etc, con la adición de algunos agentes elastizantes, plastificantes y de conservación.
• Multicapas:   se  conforma  de  una  gran variedad de  productos  donde  cada  uno aporta   sus  ventajas  y  soluciona las desventajas del otro.

Al igual que todos los casos de combinación de distintos materiales que funcionan simultáneamente, debe  preverse la incompatibilidad química o física de estos. Las distintas capas pueden combinar asfaltos o mástiques asfálticos con  láminas de plásticos diversos   tales como el polietileno, el polipropileno o el poliéster, o los folios de aluminio. Como su nombre lo indica, las aislaciones flotantes no están adheridas al soporte, salvo en los bordes. Por ello no  es recomendable usarla en techos expuestos a grandes vientos (cuando quedan como manto superior); si conviene  en cambio que estén protegidas mediante algún tipo de piso transitable, como por ejemplo: losetas especiales sobre  tacos de PVC o sobre dados de hormigón, etc.

La ventaja de estas aislaciones, es  que al no estar totalmente adheridas al soporte, no copian sus movimientos (de  dilatación) quedando al margen de fisuras y alteraciones similares, y evitando así mismo las “ampollas” de presión  de vapor.

Otra ventaja es que además algunas de estas aislaciones son semi o medianamente permeables al vapor de agua,   con lo que compensan adecuadamente dicho fenómeno. Es importante mencionar que constituyen una solución muy cara.

También se puede mencionar como aislación alternativa o combinatoria entre adherida y flotante, a las aislaciones  semi  adheridas, que son mantos compuestos por hojas soldadas o pegadas donde se aprovecha la junta de unión para adherir  linealmente el manto al soporte, con lo que quedaría solucionado el problema de la succión del viento.

Un recurso poco usado en el  país, es el  uso de elementos  inertes (gravas de canto rodado,  de preferencia blancas para   favorecer la reflexión térmica) como protección de la capa hídrica.

Patologías mas comunes de las impermeabilizaciones:

- interacción física o química entre la membrana y el soporte
- incompatibilidad entre los componentes de la membrana o capa, o entre ésta y el ambiente
- incompatibilidad de la membrana con los fenómenos físicos producidos por el tipo de cubierta que se trate
- deficiencia en la aplicación o colocación de la membrana
- error de posición en la cubierta

Ruptores de vapor: conjunto de cámaras   lineales o puntuales que actuarán como “evaporadores”,   lentos pero efectivos,  de  todo exceso de presión que pudiera establecerse entre la barrera inferior y la superior, equilibrándolo con el ambiente exterior. Generan una especie de conductos (corriente de aire) dentro de  la estructura de  la  losa (en el contrapiso) con salida al   exterior,  para  que   se   escurra   el  vapor  por   efecto  de   convección.  Esto  libera   el  vapor   intersticial  de   la   losa,  ya   sea  proveniente del interior del local o de filtraciones externas y otros (agua de fragüe). Con esto se genera una descompresión  dentro de la losa.

Los conductos verticales o de salida son caños de hierro galvanizado ∅ 0,100 con maya metálica en el orificio de salida, para evitar la entrada de bichos y objetos extraños.

Su disposición se dará en base al tipo de azotea en la que esté construida: accesible o no accesible. En este último caso los   conductos   anteriormente   definidos   salen   directamente   del  medio   de   la   losa   dispuestos   sobre   una   base   o   cámara   de  descompresión conformado con grava suelta de 40 x 40 cm (ruptores puntuales).

En el caso de las accesibles se complementan con conductos horizontales conformados por ladrillos de muy mala calidad  (muy porosos) o ladrillos huecos dispuestos con una separación de entre 2 a 3 cm. Estos conductos funcionarán como vías   de escape, desembocando en los caños de hierro o chapa galvanizados. Su disposición se da por encima de la barrera de vapor.  


Juntas y bordes: Son unas   series  de dispositivos  constructivos,  destinados a absorber los distintos movimientos  de  la cubierta,  ya  sean de dilatación como de  contracción en forma alternativa.

Reglas para evitar la patología de las juntas:

- la junta debe ser tan profunda como lo  sea   el   conjunto   de   capas   que   están  colocadas  por  encima de  la aislación  térmica.  Es decir que  tiene que  llegar  hasta ésta.
- El   tamaño   de   la   junta   (ancho)   se  calculará en base a los coeficientes de  dilatación   de   los  materiales   que   con  ella   limitan,   a   fin   de   estimar   un  mínimo y un máximo de  junta (junta  de   invierno   y   junta   de   verano  respectivamente).
- Por   su   costo   el   material   elástico  elegido   como   relleno,   no   ocupará   el  total del volumen de la junta, sino solo la parte superior de la misma, por lo que el resto (la parte inferior) será   rellenada con algún material inerte como arena o vermiculita.
- Debe tenerse en cuenta el envejecimiento de los materiales utilizados, y una vez terminada su vida útil se los debe  reemplazar.
- El material debe adherirse a los labios o paredes de la junta, pero nunca al fondo.
- Las  juntas no deben disponerse  transversalmente al  sentido del  escurrimiento (pendiente) del   techo,  ya que en  verano;  cuando se produce un achicamiento de la junta haciendo rebosar el relleno; se formarán diques, con el  latente riesgo de filtraciones que presenta el agua estacionada.

En lo que respecta a los bordes deben ordenarse una serie de dispositivos para un correcto desempeño del techo.
- conviene en ellos que los mantos impermeables (hidráulicos) se unifiquen con la barrera de vapor almomento del  contacto de ésta con la pared, mediante un sistema de alojamiento por babetas.


Características constructivas generales de los techos planos: (apuntes de clase)

- La pantalla hidráulica cubrirá una superficie  lateral  (en  la pared) en función del  ángulo de 60º (tanto superior   como inferior) determinado a partir del apoyo de la losa.
- Pantalla hidráulica: impide el paso del agua por posibles fisuras provocadas en dichos ángulos de 60º a causa de la  dilatación de la estructura (losa).
- La barrera de vapor siempre va antes que el aislante térmico.
- Cualquier recurso es válido para ahorrar peso y material a la hora de hacer el hormigón de pendiente. Es decir que   debido a  la diferencia de altura (determinada por  la pendiente) entre uno y otro  lado del   techo,  en el  extremo  opuesto al inicio de la pendiente se producirá una altura del hormigón de relleno bastante considerable, espesor el   cual  puede  ser   rellenado con cualquier  material  alternativo  (latas,   ladrillos huecos,  cajones,  botellas de PVC,   escombros, etc) y todo lo que pueda llegar a usarse como encofrado perdido.
- La altura del embudo (canaleta) varía en función del agregado fino que se utiliza en el Hormigón (siempre deberá  quedar al ras) éste debe tener una altura de entre 4 0 5 cm.
- Para el caso de solados que apoyan en forma sólida sobre la losa (sin separación entre aislante hidráulico y piso) se  deben prever juntas de dilatación,  las cuales se dispondrán a 2,5 m de la pared y no mas de 9m2 , llegando (en  profundidad) hasta la protección térmica. La junta irá sellada con una base de arena y brea especial arriba (como se explicó anteriormente). Debe procurarse   la coincidencia de ésta junta (la de todos los materiales por encima del aislante térmico) con la del solado en si.
- babeta: evita las fisuras por tracción. Rompe el plano vertical y eleva la aislación hidráulica, eliminando el ángulo  vivo, que es en donde se rompe la membrana por tracción. Su ángulo tiene un radio de 3 o 4 cm.
- Aislación hidráulica:  es conveniente que se de en la parte mas alta del  techo.  Toda protección hidráulica debe  tener una protección contra los rayos o radiaciones solares, lo que se consigue generalmente con el solado. Otra  manera es por medio de pilares que elevan un solado que genera una sombra y/o cámara de aire (que a su vez   refuerza la protección térmica). Bajo los pilares se colocará una doble membrana con el fin de reforzar la aislación  hidráulica. Otra alternativa es apoyar las losetas sobre tacos de PVC (antes mencionado) los que son una especie  de hornalla de cocina con patas, pero el problema de esta solución radica en que copia la inclinación del techo, lo  que no ocurre con el sistema anterior (dados de hormigón). Ejemplo de aislación hidráulica: lechado asfáltico no muy grueso esparcido con un lampazo, al cual se le agrega  lana de vidrio o tela arpillera, lo que se repite en 4 o 5 capas. Esto constituye un sistema adherido, que como ya es  sabido, posee la nociva particularidad de acompañar el movimiento de la losa.
- protección térmica: se conforma de materiales alveolares o porosos como ser: poliestireno expandido, granulado  de cemento, hormigón de arcilla expandida, corcho, colchón de lana de vidrio, etc.

Cuando se ubica en la parte superior de la losa, el material utilizado debe ser lo suficientemente rígido (de muy  alta densidad) como para soportar el solado y el tránsito, de no ser así la carpeta de asiento cedería, rompiendo la  membrana que funcione como protección hidráulica. Teniendo en cuenta esta ubicación, debe considerarse que las juntas de dilatación solo comprenderán a la carpeta  de asiento (en profundidad). Además del piso otro elemento apto para proteger la aislación térmica son las tablillas o tabelinas cerámicas, las   que van directamente apoyadas sobre la misma. Lo mas económico en cuanto a proteger la aislación térmica se refiere (siempre y cuando se ubique por encima de  todos los elementos de la cubierta) es darle una mano de pintura, pero no es muy efectivo.

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