TECHOS INCLINADOS - TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS

Se  los considera  inclinados si  superan  la pendiente del  10 %.  Acusan formalmente su pendiente con 2 significados,  el  tecnológico por la rapidez para evacuar las aguas y el simbólico por la estética que pueda llegar a tener. Sus elementos estructurales generalmente son las cabreadas, las serchas o las vigas reticuladas y sobre ellas descansa la  cubierta, la que se conforma de piezas de muy variadas formas y tamaños, este último influirá en la pendiente del techo.

Las piezas que componen estas cubiertas son relativamente pequeñas y se articulan entre si  conformando una piel   tipo cáscara o caparazón,  vinculadas de diversas formas,  pero siempre determinando un gran número de  juntas,  lo que hace mayor   el   riesgo  de  entrada  de  agua  ya  que  cuanto mas   chicas   sean  las  piezas,  habrá  mas   cantidad de  juntas  y por consiguiente mayor deberá ser la inclinación o pendiente del techo, debido a que a mayor pendiente habrá mayor velocidad  de escurrimiento, la que no permitirá el ingreso agua a la cubierta a través de sus juntas.

A MENOR TAMAÑO MAYOR CANTIDAD DE JUNTAS → MAYOR PENDIENTE

Como regla general para todo tipo de cubiertas, la separación entre listones es igual a la longitud de la parte visible de la   pieza, se trate de tejas o chapas indistintamente. La única distancia que varía es la del listón compensador que obviamente  es el primer listón y va ubicado en el alero o arranque del techo.


Clasificación de cubiertas según su material:

Pizarras naturales:

Vienen en  forma de  lajas  o  láminas  extraídas  de canteras,  procesadas  artesanalmente o con máquinas,   son  frágiles  y  costosas. Su pendiente aproximada es de 47 %. Pueden llegar a ser de madera de cedro, pino, etc.

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