Aspectos de diseño y constructivos de losas de cimentación.




Las losas flexibles son poco aconsejables en edificación ya que pueden dar lugar a asientos importantes de los pilares. Por el contrario, las losas de gran rigidez, que homogenizan notablemente los asientos, resultan muy costosas. La solución es evidentemente de tipo intermedio.
 
Como orientación pueden considerarse cantos del orden siguiente: 



Una aproximación al canto h ideal por condiciones de rigidez puede obtenerse por el índice

 
siendo 1 = la longitud o mayor dimensión de la Josa.
El valor resultante debe compararse con el deducido de la condición de punzonamiento.

siendo A el área de reparto de presiones correspondientes a cada pilar y B el área encerrada por el perímetro crítico de punzonamiento (lado = lado del pilar + canto h), ambas en m2 (fig. 4.44).
q = presión media sobre el terreno (en t/m2).

Tomando un área media A = I^2 para un pilar de sección a x a resulta aproximadamente: 



Esta relación se resuelve en forma adimensional en la fig. 4.45 (sirve para las f usuales de 175-200 kp/cm2).
 
La condición de purizonarniento suele resultar muy desfavorable por lo que es usual aplicar reducciones de canto del 10-15% sobre los valores obtenidos por dicha condición. 

                                 Fig. 4.44.—Areas consideradas en la comprobación de punzonamiento.
 
En general no deben construirse Losas de gran longitud (>30-40 m) sin disponer juntas intermedias.
 
Debe procurarse que la planta de las losas sea bastante regular evitando entrantes, ángulos agudos, etc. que darían lugar a torsiones y solicitaciones anómalas.
 
Conviene que las luces entre pilares no sean muy diferentes y que las cargas no varíen en más del 50% de unos pilares a otros.
 
Si en un edificio hay zonas muy desigualmente cargadas las losas deben separarse mediante juntas.
 
Las losas suelen llevar una cuantia de armaduras del 1,4 al 20/infinito que viene a equivaler a 35-60 kg acero/m3.
 
Las armaduras no deben ser de diámetro inferior a 12 mm procurando que no queden vanos entre ellas de más de 30 cm. Para ello se coloca armadura por ambas caras y una malla de piel en las caras laterales, reforzando las esquinas con mayor cuantía.
 
Sobre la excavación se colocan 10-20 cm de hormigón de limpieza, sobre el que se disponen las armaduras con los correspondientes separadores de mortero. 

El hormigonado debe hacerse, a ser posible, sin interrupciones que puedan dar lugar a planos de debilidad. 

En caso necesario, las juntas de trabajo deben dejarse en zonas de cortantes bajos, lejos de los pilares.
 
En losas de canto importante es necesario contrnlar el calor de hidratación del cemento que puede dar lugar a fisuraciones y comSado de la losa.

                             Fig. 4.45.—Gráfico para la determinación del Canto necesario por punzonamiento.


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