Cimentaciones por Pilotaje: Condiciones de Ejecución-Control.


Aspectos estructurales y constructivos

En los pilotes de hinca debe controlarse la relación entre la energía de la machina y el peso del pilote así como la calidad y comportamiento de los elementos interpuestos para el golpeo. Puede servir de orientación la norma CPP-78.

Debe asegurarse que se alcanza el rechazo especificado y que se han alcanzado las cotas de apoyo previstas, sin daños estructurales en el pilote. Para ello se llevarán los oportunos partes de hinca.

El orden de hinca debe estar preestablecido de forma que no se produzcan levantamientos o deformaciones en pilotes ya hincados o se compacte excesivamente el terreno de forma que sea imposible continuar la hinca. Es conveniente hincar los pilotes desde el interior hacia el exterior.

Los pilotes se descabezarán en una longitud del orden de 1 m quedando descubiertos unos 50 cm de armaduras y asegurando una entrega mínima en el encepado de 5 cm.

Debe prestarse especial atención a las vibraciones y efectos nocivos y ambientales derivados de la hinca.
Existen numerosos métodos de control postconstructivo (sondeo sónico o mecánico, impedancia, etc.) si bien el más usual es la prueba de carga hasta valores del 150 al 200% de la carga de trabajo prevista. El número de pilotes a ensayar depende mucho de la importancia de la obra y de la incertidumbre sobre el comportamiento de la cimentación. Puede contarse con una prueba cada 50- 80 pilotes, con un mínimo de 2.

En los pilotes hormigonados in situ la entubación se introducirá en el terreno acompañando la excavación y siempre por delante de la misma, salvo en el caso que haya que atravesar capas intermedias que obliguen el uso de trépano. Se tomarán las precauciones necesarias para evitar el desprendimiento de las paredes y se cuidará especialmente la limpieza del fondo de la excavación, terminando ésta inmediatamente antes del vertido. En terrenos muy blandos o susceptibles de sifonamiento, durante la excavación se mantendrá el nivel del agua en el interior de la entubación un metro por encima del nivel freático.

Si los pilotes se perforan con ayuda de lodos tixotrópicos, éstos tendrán las características siguientes: a) suspensión homogénea y estable. b) Dosificación de lodos no mayor del 107o en peso. e) Densidad aparente de 1,01 a 1,10 gr/cm3. d) Viscosidad Marsh igual o superior a 32 segundos. 

En todo tipo de pilotaje deben controlarse las dimensiones, armaduras y cali. dades de los materiales empleados asi como el ajuste de la ejecución a las tolerancias especificadas.

Se debe prestar la mayor atención a la limpieza de la perforación antes de colocar las armaduras y hormigonar el pilote.

Las armaduras longitudinales deben colgarse a una coLa que asegure su recubrimiento por el extremo inferior del pilote y disponerlas bien centradas y sujetas, con ayuda de separadores a varias alturas si fuera preciso, para garantizar su situación en planta. La sujeción en cabeza debe ser tal que garantice que las armaduras no se levanten durante el hormigonado.

En el hormigonado de los pilotes debe ponerse el mayor cuidado en conseguir que el pilote quede, en toda su longitud, con su sección completa, sin huecos, bolsadas de aire o agua, coqueras, cortes, ni estrangulamientos. También se debe evitar el deslavado y segregación del hormigón fresco.

En el caso de los pilotes con entubaciones recuperables, el hormigonado se realiza preferentemente en seco de forma continua o discontinua, extrayendo la entubación de manera que siempre quede hormigón dentro de ella en una longitud mínima igual a dos veces el diámetro del pilote, a efectos de impedir la entrada de agua por la parte inferior de la entubación. En todo caso, la columna de hormigón dentro de la entubación debe ser suficiente para garantizar que no se sifonael mismo y no tan grande como para que al levantar la entubación se vea arrastrado y se produzcan cortes en la masa de hormigón.

Si se emplean lodos tixotrópicos, el hormigonado se realiza de modo continuo bajo los lodos, de modo que al inyectar el hormigón en el fondo, éstos se desplacen hacia arriba. La tubería que vierte el hormigón debe ir dentro de él una longitud de 1 a 4 m, como mínimo, en función del diámetro del pilote.

En los pilotes barrenados sin entubación el hormigonado se realiza en seco y de forma continua. Sin embargo, en los barrenados con hormigonado por el tubo central de la barrena puede hacerse en seco o bajo agua, aunque siempre de forma continua, manteniendo siempre el hormigón bombeado en contacto con el extremo inferior de la barrena; una vez terminado el hormigonado, se introduce la armadura en el hormigón fresco.

Si el horrnigonado se efectúa en seco, y en un momento dado penetra el agua en el interior de la entubación, el pilote se considera defectuoso. Si esto se repite, o bien, desde el principio si el terreno es permeable y acuífero, es preferible llenar la entubación de agua al mismo nivel que la capa freática, efectuando el hormigonado sumergido.

El hormigonado de un pilote debe hacerse, en todo caso, sin interrupción, de modo que, entre la introducción de dos masas sucesivas, no pase tiempo suficiente para la iniciación del fraguado. En el hormigonado discontinuo la altura máxima de vertido es de unos 100 cm.

No debe permitirse la hinca con desplazamiento de pilotes o entibaciones en un radio de 3 m alrededor de un pilote hormigonado, con entubación recuperada, hasta que el hormigón haya adquirido una resistencia mínima de 30 kp/cm2 según ensayos previos. Tampoco se permitirá la perforación con extracción, durante ese mismo plazo, en un radio de 3,5 D a partir del centro del pilote.

Las pruebas de carga en estos pilotes son muy costosas en razón de las altas cargas a aplicar por lo que sólo se efectúan en obras muy importantes.

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