CONDICIONES DE UTILIZACIÓN: Cimentaciones por zapatas



Es la solución tradicional de cimentación, preferida por su economía y facilida de ejecución. En edificios sobre roca se utiliza con cualquier altura (presione de trabajo hasta 40 kp/cm2 en el World Trade Center y en el Empire Stat sobre granito). Sobre suelos normales la gama usual de presiones varía de 1 3 kp/cm2. Con pilares cada 25 m2, cargas totales de 1.000 kg/m2 por planta una ocupación por Las zapatas no superior al 50% del área del edificio, las pr siones anteriores limitarían las alturas aceptables a 5 y 15 respectivamente, 1 cual da idea de por qué la cimentación por zapatas va perdiendo campo en 1 moderna construcción en altura. Por el contrario deben darse condiciones e cepcionalmente desfavorables para que no puedan cimentarse por zapatas edifi cios de menos de 3 plantas. Dentro de los terrenos naturales podría ser el cas de las arenas muy flojas y de las arcillas muy blandas, pero estas formacione rara vez se encuentran en nuestro país con capacidad portante inferior 1 kp/cm2 (teniendo en cuenta los asientos admisibles).

El empleo de zapatas exige un terreno de resistencia media a alta, sin intercala ciones blandas en la zona de influencia de cada cimentación (la imagen del «bul bo de presiones») o en la afectada por la superposición de presiones de zapata adyacentes.

Cuando no existe este efecto de superposición (grandes luces) cabe aprovechai capas superficiales resistentes (costras desecadas o cementadas, terrazas com pactas, etc.) aunque por debajo existan capas más flojas.
La situación ideal para la ejecución de zapatas es cuando el terreno posee cohe sión suficiente para mantener verticales las excavaciones, no existe afluencia d( agua y el nivel de apoyo se encuentra a menos de 1,50 m bajo la superficie. Er condiciones más desfavorables se han construido zapatas en terrenos inestables. con profundidades de 3-4 m (entrando ya en el campo de los pozos), con enti bación y agotamiento del agua, etc., pero en estos casos el coste de ejecución ya deja de ser competitivo con otras soluciones como las losas o pilotes.

Para edificios ligeros y muros de carga las zapatas corridas, de hormigón en masa, constituyen una solución frecuente. Sin embargo debe pensarse que un 1i gero armado de la base de la zapata y el empleo de hormigones de buena calidad (fck >= 180 kp/cm2) mejora considerablemente el comportamiento de la ci mentación frente a asientos diferenciales, agresividad, etc., con un incremento de coste muy reducido.
Respecto a las zapatas aisladas se han superado ya los laboriosos diseños de zapatas flexibles, con canto variable y optimización de la armadura, en favor de zapatas semirígidas o rígidas de canto constante, eliminando al máximo los encofrados.

Cuando el firme está a más de 1,20 - 1,50 m de profundidad es frecuente rellenar el fondo de la excavación con hormigón pobre, práctica mucho más deficiente que construir las zapatas en el fondo y recrecer con un plinto de hormigón, pero admisible en bastantes casos.

Por su propia naturaleza, las zapatas aisladas permiten que los pilares asienten independientemente y presentan escasa resistencia frente a giros o desplazamientos horizontales. Todo ello hace aconsejable el empleo de riostras uniendo las zapatas, o combinar en una sola zapata las de pilares próximos. Debe tenerse en cuenta, sin embargo, que las riostras, salvo que sean de extraordinaria rigidez, son incapaces de homogeneizar los asientos de las zapatas que conectan.

En una situación límite la combinación de zapatas y riostras Llega a constituir un verdadero emparrillado, concebido como una retícula de zapatas corridas. Es un sistema poco utilizado por el elevado coste de encofrado, lo cual conduce a las soluciones tipo losa. Sin embargo la forma de trabajo es más clara que en las losas y el cálculo se realiza con gran facilidad mediante los programas de estructuras reticuladas.

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