DISPOSICIONES ESPECÍFICAS PARA OBRAS DE CARRETERA.

RECOMENDACIONES GENERALES
El proceso que conduce a una cimentación adecuada queda descrito en las Partes precedentes de este documento. Los reconocimientos geológico-geotécnicos necesarios, tanto en la fase de estudios previos como en la etapa de Proyecto de construcción, las comprobaciones que han de realizarse para verificar la seguridad y la satisfacción de las condiciones de servicio han sido descritos en los apartados precedentes para los distintos tipos de cimentación (superficial o profunda).

En esta Parte se pretende añadir otra serie de recomendaciones relativas a las cimentaciones en función del tipo de construcción de la que forman parte, considerando una serie de situaciones que suelen darse con cierta frecuencia en el proyecto y la construcción de carreteras.

Para cada uno de estos casos, se hace una descripción de la situación y se incluyen después unas recomendaciones que tratan de considerar los aspectos principales del proyecto, la construcción y la explotación (inspección y conservación) de cada construcción específica.

Dentro de las obras consideradas (pilas de puente a media ladera, estribos de puentes, muros de fábrica y de suelo reforzado, pasos inferiores, caños y otros conductos transversales), se han incluido una serie de recomendaciones relativas a la cimentación de rellenos y también acerca del uso de micropilotes y anclajes como elementos de cimentación.

Las reglas de buena práctica, de tipo general, que quieren destacarse en primer lugar son las siguientes:

• El proyecto, la construcción y la explotación deben tener una continuidad técnica. Como quiera que tal continuidad, en general, no podrá ser establecida a través de las personas (permanencia del mismo personal en cada una de las etapas), se debe conseguir a través de la documentación técnica. Cada obra debe disponer de un «archivo técnico» donde quede constancia detallada de cada estudio asociado a ella. El archivo debe comenzar con los primeros estudios de viabilidad y su custodia se irá transmitiendo a los sucesivos res- ponsables de la carretera.
• El autor material de cada estudio técnico debe poseer la titulación y experiencia suficiente en la materia. Cada estudio vendrá firmado por su autor indicando de manera claramente legible el nombre y titulación académica del firmante. El Director de los trabajos (estudios previos, proyecto, obra, conservación) debe velar por la idoneidad y dedicación de los autores de cada parte del mismo.
• Cada actividad técnica debe ser prevista y valorada con suficiente antelación, de manera que después pueda ser realizada en el momento adecuado y con la calidad debida.
• Ciertas actividades de conservación deben quedar definidas antes de concluir la construcción. En la etapa de proyecto deben marcarse las líneas generales que requiera esta actividad, pero la experiencia adquirida durante la construcción debe aprovecharse para completar los rasgos principales fijados en el Proyecto. El programa de auscultación, conservación y vigilancia de la obra, en su caso, debe incluir la parte correspondiente a las cimentaciones.

En el caso de los puentes y de ciertos pasos inferiores la detección de patologías en las cimentaciones durante la vida útil de la carretera, y la necesidad en su caso de auscultación de las mismas, se derivará, salvo circunstancias excepcionales, de los resultados de las inspecciones del Sistema de Gestión de Puentes o programa que lo sustituya.

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