Las cimentaciones directas (o superficiales), a su vez, pueden ser abiertas (zapatas corridas) o cerradas (losa). La elección de uno u otro tipo depende de la calidad del cimiento.
Es posible, con disposiciones especiales (juntas próximas y disposición de contraflechas), cimentar este tipo de estructuras mediante losa continua incluso con asientos en torno a los 20 cm.
Cuando el terreno de apoyo sea heterogéneo y se esperen asientos diferenciales, puede que sea conveniente realizar una cimentación profunda aunque el asiento antes definido no alcance los 20 cm.
En ocasiones, puede ser recomendable realizar cimentaciones diferentes a lo largo de la estructura en función de la calidad del terreno. Si este fuera el caso, la estructura debe estar claramente separada, mediante juntas en las zonas de cambio de tipo de cimentación.
Antes de proceder a la cimentación profunda de este tipo de obras, es recomendable estudiar la posibilidad de llevar a cabo algún tratamiento del terreno que reduzca los asien-tos esperados.
Para el cálculo de las cimentaciones de marcos, pórticos y arcos, deberán tenerse en cuenta los siguientes aspectos:
a) Cimentación superficial de estructuras abiertas: El único estado límite último que ha de analizarse es el correspondiente al hundimiento. La carga unitaria de hundimiento se debe determinar según lo estipulado en el apartado 4.5 de esta Guía. A esos efectos se tomará, como profundidad de cimentación la diferencia de cotas, d, entre el plano inferior de la cimentación y la superficie interna del paso (véase figura 6.12).
FIGURA 6.12. ARCO Y MARCO |
b) Cimentación superficial de marcos: En estos casos, con la cimentación mediante losa continua, no es preciso en general analizar ningún estado límite último de fallo del cimiento.
c) Cimentación profunda: Teniendo en cuenta las consideraciones efectuadas a este respecto en el presente epígrafe (carácter excepcional de este tipo de solución en pórticos y arcos, y la necesidad de estudiar previamente la posibilidad de efectuar un tratamiento de mejora del terreno), en el caso de cimentaciones profundas, el único estado límite último que ha de analizarse es el de hundimiento. Para ello se seguirá la metodología expuesta en el apartado 5.10 de esta Guía. Para el cálculo estructural de los pilotes se tendrán en cuenta los esfuerzos parásitos que se describieron anteriormente.
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