CIMENTACIÓN: Determinación de la presión de hundimiento.


Definición del hundimiento

El hundimiento o fallo de una cimentación supone asientos importantes generalmente acompañados de giros o incluso el vuelco de la estructura sustentada.

Según la estructura y el tipo de terreno, el hundimiento puede ser (fig. 2.1):

a) Por rotura general
Se produce una superficie de rotura continua que arranca en la base de la zapata y aflora a un lado de la misma, a una cierta distancia. Aunque la teoría indica una rotura simétrica, pequeños desequilibrios o irregularidades hacen que el fallo se manifieste de modo asimétrico, con giros más o menos importantes según las posibilidades de rotación de la superestructura. Esta forma de rotura es típica de las arenas compactas y de las arcillas blandas a medias en condiciones de carga rápida, sin drenaje.

b) Por punzonamiento
En este caso la cimentación se hunde cortando el terreno en su periferia, con un desplazamiento aproximadamente vertical y afectando poco al terreno adyacente. Se da en materiales muy compresibles y poco resistentes o en zapatas sobre capas delgadas apoyadas en estratos blandos.

c) Por rotura local
Es una situación intermedia en la que el terreno se plastifica en los bordes de la zapata y bajo la misma, sin que lleguen a formarse superficies continuas de rotura hasta la superficie. Es típica de algunas arcillas y limos blandos y de arenas medias a flojas.

Para los dos primeros casos se han desarrollado diversos modelos teóricos, mientras que para el tercero sólo existen factores empíricos a introducir en el modelo de rotura general. 


 Figura 2.1  Formas de hundimiento.

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