REVESTIMIENTO DE MÁRMOL Y GRANITO

Constituye un revestimiento pétreo. Peso aproximado de cada pieza 80 kg (muy peligroso) por lo que debe asegurarse un buen   encastre   o  mecanismo   de   sujeción.  Para   lo   cual   es   necesario   sumar   al  mortero de fijación, la colocación de mecanismos auxiliares como tornillos y grampas (ver dibujos) lo que asegura (refuerza) un anclaje suficiente como para  permitir el movimiento de las placas (por dilatabilidad) sin que lleguen a desprenderse.

Problemas según las distintas regiones:

- En zonas frías – húmedas → tanto las sales de los morteros como el congelamiento del agua instalada en ellos (entre el mortero y la placa) producen expansiones que empujan a la placa hacia fuera, provocando su caída.
- En zonas lluviosas → el agua penetra por las juntas y la cal libre contenida en los morteros, formando un carbonato de calcio y sal, que manchan en forma permanente a las piezas o en el peor de los casos las desprende. Las manchas son de aspecto blanquecino – grisáceo, que les dan muy mal aspectos.

Las sales en contacto con el aire llegan a tomar una consistencia rocosa capaz de fisurar las placas. Estas manchas son de aspecto blanquecino grisáceo, formando   gotas   solidificadas   de  muy mal   aspecto,  que Al entrar en contacto con el aire endurecen de tal  manera  que  es   imposible   su  remoción  con  agentes  limpiadores comunes.

Estos inconveniente la mayoría de las veces obligan a  un  repulido de   las  placas,  el   cual  es   imposible  de  realizarse   sin   alterar   las   piezas   con   una   pequeña  depresión en  sus   superficies,  por   lo que convienen  realizarlo en talleres, lo que implica un desmontaje de  las piezas para su traslado.

Cada placa debe tener la suficiente auto sustentación  (deben estar suspendidas independientemente una de  otra) para evitar la falla o caída en cadena.

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